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Mandíbula y bruxismo

INICIO¿PARA QUIÉN?MANDÍBULA Y BRUXISMO

La mandíbula es una pieza corporal de suma importancia en el cuerpo humano ya que juega un papel principal en el posicionamiento de la cabeza, de la columna cervical y por ende del conjunto del cuerpo. Por tanto, liberar la mandíbula de tensiones excesivas es clave para aliviar dolores y reducir asimetrías.

La manera en que los dientes superiores e inferiores contactan y la disposición articulación de la mandíbula junto con los ojos, el oído interno y los pies determinan la postura que tenemos. Por ello, un contacto dentario inadecuado poduce tensiones unilaterales excesivas que se manifiestan en alteraciones como: bruxismo, dificultad para abrir o cerrar la boca, sensación de contractura muscular y subluxaciones meniscales de articulación de la mandíbula. Esto se traduce en dolores y disfunciones en otras partes del cuerpo: dolores de cabeza, dolores cervicales o braquiles, vértigos, alteraciones visuales y auditivas (acúfenos) y alteraciones de la postura.

El osteópata es por tanto, un actor relevante en el acompañamiento de todo tipo de tratamientos dentarios especialmente en aquellas personas que presenten síntomas mandibulares o alteraciones posturales. El osteópata trabaja en cooperación con el dentista y con el ortodoncista. 

Osteopatía y bruxismo

El bruxismo está caracterizado por un rechinar o apretar los dientes de forma inconsciente especialmente durante el sueño. Es un síndrome de etiología multifactorial debido en gran parte a un desequilibrio de la postura. El tratamiento más eficaz consiste en tres puntos: concienciación sensitiva, férula rígida nocturna y osteopatía. La férula por sí sola servirá únicamente como un paliativo temporal al bruxismo.

Osteopatía y ortodoncia

El osteópata, trabajando en colaboración con el ortodoncista, hace que el tratamiento ortodóncico sea más eficaz y más confortable.

La ortodoncia modifica la relación existente entre las superficies dentarias y también, entre las superficies articulares de la mandíbula. Esto produce un cambio del posicionamiento cervico-cefálico pudiendo generar sobrecarga mandibular, desequilibrios posturales y dolores en otras partes del cuerpo. La osteopatía durante el tratamiento permitirá al cuerpo adaptarse rápidamente lo que otorgará un mayor confort a la persona.

Además, la osteopatía precoz favorecerá que las estructuras mandibulares y craniales sean más maleables haciendo que la ortodoncia sea más eficaz. El osteópata también puede prevenir y tratar las disfunciones linguales (lengua baja) permitiendo que la corrección ortodóncica se mantenga eficazmente después del tratamiento.